Thom Yorke-The eraser
Hoy sé que mañana, otra vez, subirá el telón y delante de todos actuaremos como si nada hubiera pasado entre nosotros; como si lleváramos tanto tiempo sin vernos como a los demás. Papel principal y estelar el tuyo, como siempre, mediocre el mío por consentir la farsa.
Y regresaremos al tiempo de las indiferencias. De la inmadurez disfrazada de canivalismo. A las miradas escondidas.
Esta vez, en cambio, no podrás hacerme daño, aun queriendo. Has perdido la capacidad de engañarme o he aprendido a mirarte como eres. Nunca más volverás a tenerme como cheque en blanco.
Hoy siento que mañana quisiera que fuera así. No sé si pasado mañana me arrepentiré de su ayer. Como siempre consigues.
29 diciembre 2006
27 diciembre 2006
22 diciembre 2006
Deseos

Desde que tengo recuerdos se nos impone una vez al año cambiar y desear. Y no es obligatorio, o no debería serlo. Mucho menos, si no se siente lo que se desea o no se cree realmente en la voluntad o la necesidad de dar un giro.
Qué diferente sería todo si el "espíritu" se convirtiese en el deporte nacional, en el café de las 11 o en el pitillito de después de comer. Qué diferente sería creernos con la capacidad de cambiarlo todo día a día, porque sólo ahí reside el cambio; en el compromiso de darle forma poco a poco. Qué diferente sería intentar mirarnos sin tapujos, con concesiones (por qué no) todos los días del año. Qué diferente sería todo si fuésemos capaces de relativizar nuestros vasos de agua e intentar no ser la gota que colme el del resto...
Os deseo sonrisas sinceras, ternura fabricada a base de abrazos, besos que difuminen soledades, caricias cicatrizantes...que se cierren las heridas para dar paso a otras nuevas; porque sólo así esta locura puede continuar. Al fin y al cabo, todos llevamos un loco en nuestro interior. O no?
17 diciembre 2006
Posos
Dorian-A cualquier otra parte
Por casualidad o por aburrimiento lo encontré abandonado en el estante más alto de aquella estantería, una entre las miles que hay en esa sala. No me llamó la atención nada de él; ni su aspecto físico, ni su postura con repecto al resto de sus compañeros de celda, ni su volumen...sólo sé que sólo él me llamó, y aún no sé cómo lo hizo, porque yo estaba sentada, y de repente ya estaba de puntillas haciendo malabarismos para hacerme con él, tenía que hacerme con él.
Y ahora sé que lo recordaré siempre, esté donde esté, sin darme igual el paso del tiempo, las críticas o las corrientes de pensamiento. Lo desconocía y posiblemente mi ignorancia sea la que me permita valorarlo más allá de las teorías; o no. Sólo sé que no lo olvidaré.
"...la necesidad de salir de donde se está, pero no para huir, sino para alcanzar un nuevo horizonte que rompa con un pensamiento cada vez más asfixiante o irrespirable...."
"...un intento de pensar la posibilidad de salir del ser. Ir más allá del ser..."
"...Salir del ser implica superar el pensamiento de la identidad por ser un pensamiento de dominación de lo otro y de encadenamiento a sí..."
"...La necesidad de evasión no es una huida de la limitación, sino un abandono de uno mismo y de la brutalidad de la propia existencia. No es una carencia propia de lo finito ni una huida hacia la muerte ni una salida fuera del tiempo..."
"...El malestar no sabe cuál es la salida, sólo es una tentativa de salida..."
"....La náusea es la presencia repulsiva de uno a sí mismo. La angustia de la náusea es el rechazo de permanecer, el esfuerzo desesperado por salir, la imposibilidad de ser lo que se es, la vergüenza de sí mismo..................Es una situación límite en la que sólo hay una opción, salir, pero ésta se presenta como imposible, no se puede eludir la presencia. Es la experiencia de la impotencia...."
"....El placer es un intento de salida abocado al fracaso: la satisfacción que produce el placer empuja hacia un nuevo objeto, que en el momento en el que es alcanzado se revela insuficiente..."
"......El pudor es sentirnos sorprendidos en un ser que quisiéramos rechazar como nuestro. Es el sentirse descubierto en el hecho de ser. Es querer negar el ser que se es, y no poder negarlo....."
(Emmanuel Levinas)
Por casualidad o por aburrimiento lo encontré abandonado en el estante más alto de aquella estantería, una entre las miles que hay en esa sala. No me llamó la atención nada de él; ni su aspecto físico, ni su postura con repecto al resto de sus compañeros de celda, ni su volumen...sólo sé que sólo él me llamó, y aún no sé cómo lo hizo, porque yo estaba sentada, y de repente ya estaba de puntillas haciendo malabarismos para hacerme con él, tenía que hacerme con él.
Y ahora sé que lo recordaré siempre, esté donde esté, sin darme igual el paso del tiempo, las críticas o las corrientes de pensamiento. Lo desconocía y posiblemente mi ignorancia sea la que me permita valorarlo más allá de las teorías; o no. Sólo sé que no lo olvidaré.
"...la necesidad de salir de donde se está, pero no para huir, sino para alcanzar un nuevo horizonte que rompa con un pensamiento cada vez más asfixiante o irrespirable...."
"...un intento de pensar la posibilidad de salir del ser. Ir más allá del ser..."
"...Salir del ser implica superar el pensamiento de la identidad por ser un pensamiento de dominación de lo otro y de encadenamiento a sí..."
"...La necesidad de evasión no es una huida de la limitación, sino un abandono de uno mismo y de la brutalidad de la propia existencia. No es una carencia propia de lo finito ni una huida hacia la muerte ni una salida fuera del tiempo..."
"...El malestar no sabe cuál es la salida, sólo es una tentativa de salida..."
"....La náusea es la presencia repulsiva de uno a sí mismo. La angustia de la náusea es el rechazo de permanecer, el esfuerzo desesperado por salir, la imposibilidad de ser lo que se es, la vergüenza de sí mismo..................Es una situación límite en la que sólo hay una opción, salir, pero ésta se presenta como imposible, no se puede eludir la presencia. Es la experiencia de la impotencia...."
"....El placer es un intento de salida abocado al fracaso: la satisfacción que produce el placer empuja hacia un nuevo objeto, que en el momento en el que es alcanzado se revela insuficiente..."
"......El pudor es sentirnos sorprendidos en un ser que quisiéramos rechazar como nuestro. Es el sentirse descubierto en el hecho de ser. Es querer negar el ser que se es, y no poder negarlo....."
(Emmanuel Levinas)
09 diciembre 2006
Ventanas
There goes the fear-Doves
Recuerdo aquel tiempo como si mirara a través de una ventana cubierta de polvo...
El pasado es algo que podemos recordar pero no tocar y todo lo que se recuerda es borroso y vago.
Aún así me aferro, me aferro, sin poder evitarlo, sin poder evitar pensar en que todavía no tiene por qué ser pasado.
"....You turn around and life's passed you by
You look to ones you love to ask them why
You look to those you love to justify
You turned around and life's passed you by
Passed you by again....."
"..Think of me when you're coming down
But don't look back when leaving town
Oh think of me when he's calling out
But don't look back when leaving town
Think of me when you close your eyes
But don't look back when you break all ties
Think of me when you're coming down
But don't look back when leaving town today..."
Recuerdo aquel tiempo como si mirara a través de una ventana cubierta de polvo...
El pasado es algo que podemos recordar pero no tocar y todo lo que se recuerda es borroso y vago.
Aún así me aferro, me aferro, sin poder evitarlo, sin poder evitar pensar en que todavía no tiene por qué ser pasado.
"....You turn around and life's passed you by
You look to ones you love to ask them why
You look to those you love to justify
You turned around and life's passed you by
Passed you by again....."
"..Think of me when you're coming down
But don't look back when leaving town
Oh think of me when he's calling out
But don't look back when leaving town
Think of me when you close your eyes
But don't look back when you break all ties
Think of me when you're coming down
But don't look back when leaving town today..."
08 diciembre 2006
06 diciembre 2006
04 diciembre 2006
Carta a un ángel

Y el tiempo pasa; pasando de largo a veces y ralentizando sus segundos en nuestra memoria garantizando la supervivencia de recuerdos que nos rescatarán en el futuro de momentos de ausencias.
Todos; buenos y malos, los vamos atesorando en el álbum de la vida común de una amistad. Este camino es una lucha sin fin ni tregua por la libertad de conocerse. La amistad no entiende de balanzas ni de barreras; y así he sentido y siento la tuya. Jamás me has exigido rendir cuentas a cerca de mi presencia o de mis momentos ausente. Jamás he necesitado pedírtelas a ti.
Hablamos de todo y de nada, y siempre sin límites, ni de hora ni de temas. Me has ofrecido el cobijo y la valentía necesarios y suficientes para mutar, seguir y sobrevivir, pero siempre bajo la protección de quien de verdad conoce. Y la libertad de buscarme a través de los años de mil modos sabiendo que me ayudarías a reconocerme en el encuentro final.
Mil veces he pagado contigo la frustación de un paso en falso llenando nuestros cafés de humo, y sólo de humo. Mil veces he gritado en tu presencia la necesidad de entender lo que me rodeaba. Muchas más he callado a tu lado, y de ninguna de ellas has pretendido forzar una palabra; porque siempre has sabido el motivo de cada una de mis silencios sin necesidad de preguntarlo.
Has compartido tus lágrimas conmigo y me has otorgado el privilegio de recogerlas para nunca olvidarlas(las dos sabemos que sólo de ellas se aprende). Has atrapado las mías sin censurar siquiera la más ridícula . Nuestro camino nunca ha entendido de peajes a pesar de habernos topado con alguna barrera dolorosa.
Jamás hemos pretendido moldearnos en busca de perfiles ideales; hemos cambiado cada una en su interior sujetándonos para no caer. Nos hemos acompañado en las caídas, y también en las subidas; y en algunas ocasiones nos hemos lastimado para darnos cuenta de que eso también pertenece a la libertad de conocerse.
Nunca te he sentido lejos porque jamás lo has estado, ni siquiera en las discusiones de nuestras cabezonerías. En momentos difíciles, de dolor o de miedo, me he emocionado viéndote llegar a rescatarme o regañarme; es la emoción que relaja y da paso a la debilidad permitida ante el que sabes que siempre te ha cuidado. Me crezco en tu presencia ante situaciones difíciles gracias a la complicidad que hemos tejido, a tu lado soy más yo porque me has ayudado a rescatar mi yo.
No hay palabras suficientes para escribirle al ángel que siempre ha vigilado desde cerca mi interior, para el que me ha rescatado y también para el que potencia mi sonrisa. Sólo resta llegar a ser ángel para ti y seguir tejiendo este hilo, seguro infinito en el tiempo y a pesar de la distancia.
02 diciembre 2006
Prisioneros

Quiero pensar que no se utiliza la palabra para justificar una apetencia o para minimizar un mañana vinculante o conflictivo. Cualquier palabra es o debería ser carcelera de nuestros actos. No es necesario adornar, basta con preguntar. Basta enfrentarse al mismo juego en igualdad de condiciones. De nada vale permitir avanzar al otro diez casillas haciéndole creer merecedor del logro para luego justificar una derrota injusta. Una derrota irreal. En la mayoría de los casos, el supuesto perdedor disimula la realidad de lo que pasa ya que tampoco se plantea cuestionar unas normas previamente sobreentendidas. Y el ganador se queda satisfecho pensando que sus dotes persuasivas han mejorado hasta convertirse en infalibles.
Me repito. Soy consciente. Pero así lo siento. No creo en la gratuidad de la palabra. Y lo repetiré hasta la saciedad. Hasta aburrirme más de lo que ya están los demás de mi discurso.
Y es que no hace falta adornar un juego aceptado, en principio, sin posibilidad de revancha. No hace falta hablar más allá de los gestos. Sólo lo que sobra, y más cuando no fue exigido, hace daño. Las palabras sin fondo atan y matan hasta callarnos construyendo un muro de insensibilidad, de inseguridad. Generando un estado de sitio permanente ante aproximaciones ajenas.
Siempre alerta porque de cualquier palabra se duda; y no es de extrañar. Se ha cambiado la versatilidad de los registros del lenguaje por la descontextualización de su uso.
Eso sí, ya dudo de todo hoy en día. Porque a lo mejor esto no es más que una manía mía, infundada, una paranoia personal; y resulta que sólo yo veo en este comportamiento una carencia donde en realidad reside la normalidad.
Una cosa es aceptar las reglas, sobreentenderlas y actuar de acorde a ellas en pro de la supervivencia; y otra muy distinta, estar de acuerdo con ellas o justificar su existencia. Yo , al menos, no puedo.
Hermetismo ilustrado, despotismo emocional y anarquía sexual configurando la nueva revolución nocturna del siglo. Nocturno porque el día brilla por su ausencia en estos menesteres. De día se estila el silencio aislante, la noche atrae el verbo fácil. Y entremedias la incertidumbre de todos en busca de todos. Y de nadie.
La diferencia entre vivir ajena a esta dinámica o sumergirse en la vorágine mayoritaria está en sentirse vivo. Si no participas, te aislan o te aislas. Y si lo haces te convences de que por estar rodeado y compartir costumbres, vives. La duda está en saber si eso realmente es vida o simplemente la muerte de la esencia. La duda está en elegir entre muerte o muerte.
20 noviembre 2006
Los dos por qués
Iván Ferreiro-Turnedo
¿Por qué no bastó con eso y por qué si no bastaba viniste a buscarme de todas formas?
¿Por qué no bastó con eso y por qué si no bastaba viniste a buscarme de todas formas?
19 noviembre 2006
Y....
Sin quererlo, sin ni siquiera pretenderlo. Te echo de menos. Más allá de los estados de ánimo, te recuerdo. Hoy he entendido qué es echarte de menos. Es imaginarte. De repente, sin motivo aparente. Es conducir, y de repente llorarte, como nunca y como siempre. Es odiarte, ahora. Por lo que me obligas a sangrar indefinidamente. Es sonreirte, aún en la distancia, porque sé que tu también lo harías. Es escucharte, a pesar de no recordar ya tu voz. Es bailar, sin ti, y aún así contigo. Es tenerte para siempre anclado a dos por qués. Es desearte ser feliz, aún siendo para ello indiferente mi presencia. Es no querer quererte pero poder tenerte. Es no querer olvidarte. Es buscarte donde siempre estabas. Es nunca encontrarte. Es conocerte y saber más de la cuenta.
Es disimular. Es mentir. Es mentirme.
Es disimular. Es mentir. Es mentirme.
18 noviembre 2006
31 octubre 2006
Para quién escribo

Andaba yo por las hojas de mi libreta regocijándome con el tacto de lo escrito y abrumada por el hueco de lo no nacido cuando el por qué y a quién me detuvieron.
Supuse que mis preguntas nacían del vacío ante una página en blanco, del hastío de la palabra, la mía; del miedo a perder lo recuperado, del sinsentido oculto en cada línea. Pero entonces brotaron de mi memoria, intactos, unos versos:
".........................
Escribo para el enamorado; para el que pasó con su angustia en los ojos; para el que le oyó, para el que al pasar no miró; para el que finalmente cayó cuando preguntó y no le oyeron.
....................................
Para ti y todo lo que en ti vive,
yo estoy escribiendo."
(V. Aleixandre)
En cambio,
yo;
Te escribo a ti, que sin buscarte me encuentras abriendo esta nueva ventana.
Escribo para ti y así cumplir la promesa de hacerlo sin miedos.
También te escribo a ti, por deberte el no haberlo dejado.
A ti, que ya sólo me recuerdas en lo regalado hace ya, demasiado tiempo.
Para ti, por cobarde o por miedo a matarte escuchándome.
Lo hago para ti, por ser la luz que me alumbras las tinieblas. Por rescatarme de mi propia indiferencia, por tejer diariamente a mi lado un lazo indestructible.
Para ti, que eres ángel, y así seguir volando juntas a través de este idioma de sentidos, transitado mucho antes de ser fundado.
Para ti, que has cerrado los ojos, para que los abras y asustes al miedo.
Escribo para el que escribe a quien lo lee y para el que lo hace para todos y para nadie.
Para la crítica y la adulación. Por ser una alimento y la otra manjar. Y para la envidia y rascar así hasta hacer sangre el sarpullido de lo temido.
Para el que no está, el que estuvo, el que sí está. Para el que venga y el que se vaya. Para todos por haber sembrado de matices este hueco.
Para ti, que no sabes de mí más que lo escrito y sin quererlo ni saberlo me has empujado a seguir.
También para ti, para el que no encontró sitio en este lugar y lo reconoció al ser robado por otro.
Y para la risa del que me lea, por ser, en cualquier versión, el mejor incentivo para seguir provocándola.
Escribo porque por tí empecé a hacerlo; tú que todo lo hacías letra para enmudecer de tormentos. Y de tí me despido para acallar de una vez tus lamentos en mi espalda.
Escribo para que aquella voluntad que se gritaron nuestros ojos y callaron nuestras conciencias, se repita ahora que nos buscamos sin encontrarnos.
Lo hago por y para vosotros,
pero
siempre,
a través de mí
en vosotros.
25 octubre 2006
21 octubre 2006
Equilibrismo del YO

Todos sufrimos la paradoja del doble ego. Todos vivimos enfrentados o efrentando a nuestra doble personalidad. Somos dos "yo".
Uno es el que los demás han decidido que seamos. Han picoteado de nosotros hasta moldear un perfil en el que muchas veces a duras penas nos reconocemos y otras con el que coincidimos en un muy bajo porcentaje.
El otro es el "real", el que creemos nuestro; pero incluso éste daría lugar a discusiones. Cuántas veces hemos renegado de nosotros mismos o cuántas otras nos ha invadido la indiferencia ante nuestra propia conciencia.
El conflicto se recrea frente a una cita dominical. Yo vs. Yo. Ambos sentados ante la misma mesa. Misma hora, mismo lugar.
Me provoca infinita curiosidad la fe ciega con la que mucha gente es capaz de afirmar e incluso dictar las apetencias del otro según día, mes u hora en el que estemos. Es tan brutal la fuerza que les ilumina que no necesitan ni bendición ni censura a sus sentencias; he aquí una razón más que suficiente para declararme atea en general y sin generalizar. Me he visto sorprendida asintiendo a golpes de cabeza asombrada por tanto entusiasmo cognitivo cuando realmente, y sin tapujos, lo propuesto apetecía una mierda.
Mucho más asombran los que ante la ausencia del otro deciden u opinan suplantando la personalidad ajena. Y, sin suda, prefiero no pronunciarme a cerca de los que alardeando del dominio absoluto del "yo fabricado", han decidido, por si acaso, pensar por el otro.
Sin piedad, me vi inmersa en este nuevo bucle. De repente, sumergida en la elaboración de listas. Pros y contras. Dos por cada "yo". Cuatro listas...Lo cual me llevó a preguntarme por qué narices listas. A falta de existencialismos, y no es necesario remarcar la ironía con la que se ríen estas letras, uno más. Un no parar. Porque una vez pensado, es razonable que se me diera por enumerar en grupos positivo-negativo. Ciertas pautas empiezan a formar parte de nuestra idiosincrasia más inconsciente. Resultados ya. Autómatas enfermos de respuestas inmediatas, a ser posible acotadas dentro de la normalidad impuesta por el mercado global...Pero ahondar en esto ahora sería abusar de la confianza de cualquiera cuyo sino juguetón le haga caer por estos lares. Quizás en otra ocasión.
El caso es que una vez acabadas, las listas, se revelaron absurdas. O no tanto absurdas como insuficientes. Las del "yo real" nacen de la objetividad subjetiva de nuestro relativo propio conocimiento. Las correspondientes al "externo" o "ajeno" insuficientes; necesitaríamos listas de pros y contras por cada una de las personas que conocemos o como mínimo por cada una de las que consideramos cercanas. Habría espacio, incluso, para aquellos que sin haber mediado una palabra con nosotros en la vida, nos han ido imaginando después de un largo proceso de observación. Qué perversión existencialista el "yo imaginado".
Listas y listas, imaginadas unas, releídas las físicas...Y NADA. Cero. Demasiada información. Y en este terreno (y lo digo con satisfacción)no hay lugar para la matemática, y proceder a su síntesis a través de medias aritméticas sería caer en el error absoluto. No importa cuántas manejes, ponderadas, estándar..; cuando digo ninguna, es ninguna. Qué placer sentir que no todo es parámetro, qué obscenidad tratar lo pensado y lo sentido como ciencia humanística. Ni todo es ciencia, ni todo está sustentado por ella. Basta ya de complejos. Y aún así caigo en la trampa. Busco una respuesta que por lo menos sacie el hambre de esta tinta que no para de supurar.
Acotemos el terreno. Esquematicemos el escenario. Dentro de "externo". Diferencio. Los que quieren o no quieren; aún cayendo de nuevo en lo subjetivo, porque quién es mi "yo real" para sacar cierto tipo de conclusiones...Pero hoy llueve, no es día para permanentes; así que recurro enajenada al secador con ánimo de alisar, por fin, este bucle convertido en infinito.
El que no conoce o el que no quiere nos transforma en malintencionados no dejando espacio o tiempo a la explicación, porque lo cierto es que ésta jamás les interesa. Al que no conoce y aún así juzga sólo le mueve el "yo ajeno" como peldaño interesado hacia otros "yo"; aún a costa de pisotear el suyo propio.
Quien conoce, quien de verdad quiere es el que generosamente adorna nuestros defectos mutándolos en rasgos, matices sin importancia, incluso graciosos; en pequeñas manías soportables. El que conoce o quiere conocer es un escultor capaz de pulir los perfiles más angulados en busca de la matriz de la mole. Es quien ejecuta el milagro de transformar piedra en VIDA.
El que QUIERE es tanto lo que ofrece, lo que aporta, que sin querer y alejado de la prepotencia de hacer a imagen suya nos eleva al "YO DESEADO".
Y agotada me retiro; o mejor dicho, mis "yos" y "yo".
15 octubre 2006
14 octubre 2006
Luces entre tinieblas

Todos o casi todos los días desde que vivo aquí recorro el mismo camino a la misma hora o parecida. Siempre o casi siempre la misma rutina. El mismo bordillo para la espera diaria y pies a pares desfilando para entretener mis ojos. Pies cansados y cansinos absortos en sus propias rutinas de vuelta a o salida hacia.
Puntualidad inglesa. 3 escalones. Céntimos justos. 4ª fila tras 2ª puerta, pasillo a la derecha, asiento ventana. Y la misma gente todos o casi todos los días; año tras año...lo cual no implica cortesía. Y es curioso porque conozco más de alguno de ellos ( y seguramente a la inversa) que de muchos familiares de cita anual. De algunos, el nombre de sus hijos y lo que estudian, de otros lo guapos que son sus nietos. De los que se sentaban siempre delante compartiendo besos y regalices, que ya no lo harán más. Él le lleva la carpeta a otra y ella hace meses que prefiere otro horario.
A falta de nombres, combinaciones de letras y números. 1A hoy tuvo un mal día, 1C está pensando en él, 5D ha empezado el cole y ha dejado de compartir para siempre el 5C...Me he sorprendido incluso sintiendo alivio al ver a 7B después de semanas sin noticias; me recuerda tanto a mi abuelo...me tenía preocupada. Pobre; mi sonrisa le ha descolocado. Y podría seguir así con todos o casi todos.
Con cascos o sin ellos, por muy enfrascada que esté en la historia que siempre llevo guardada en el bolso, antes o después siempre ocurre algo mágico. Un silencio atronador, la bobera de los quinceañeros de última fila, el crío que llora porque no es capaz de convencer a sus ojos para que se mantengan alerta sólo un poquito más, cinco politonos hortera a canon...Es entonces cuando me vuelvo silencio, me aparto y los espío a través de sus reflejos en mi diminuto rincón de cristal convencida de que para ellos soy invisible. Qué magnitud adquiere el viaje cuando uno se da cuenta pocas veces al año de que no somos uno más ocupando un asiento de camino a casa. Qué aventura cuando somos conscientes de que nos rodean 8o y tantas historias diferentes, 80 y tantas miradas, 80 y tantas preocupaciones, 80 y tantos miembros de otras 80 y tantas familias más...
A veces, con demasiada regularidad, me lamento de lo parecidos o iguales que son los días al anterior y al siguiente; y sin excepción me cambia el humor a peor cada vez que llega la hora de subirme a la misma lata de sardinas de todos los días. Siempre olvido que cruz tras cruz en el calendario ocurre un milagro porque SIEMPRE dentro de una rutina tan grande, tan evidente, tan redundante existe un hueco para la sorpresa, para la vida. Para un pensamiento hecho público que consigue emocionarme y otras irritarme. Para una sonrisa compartida entre extraños, para una lágrima a escondidas, para ese primer "pa-pá" inesperado...
Y ese hueco reconcilia mis días y les recuerda que ninguno es igual al anterior y mucho menos al siguiente; que siempre hay una diferencia o varias, a veces sólo un matiz, pequeño, ínfimo. Que lo especial se esconde entre lo cotidiano; el truco está en BUSCARLO y una vez hallado SABER VALORARLO.
04 octubre 2006
Perdonadme, hoy necesito vomitar.
Pasaban los días y mis dedos no eran capaces de articular PALABRAS, de materializar mi tormenta interna. Hoy tiemblan todavía mientras los someto a la dictadura de la memoria; a la de ser justos con su cacique motril. Porque no merecen mis miedos el silencio eterno y sin embargo sólo encuentro esta manera cobarde de expulsarlos de mis entrañas. Y ni siquiera de exiliarlos se trata porque la realidad es que siento que incluso así su efecto es más letal; si cabe.
Me amparo en estas páginas intangibles y anónimamente entrecomilladas para escupir este aliento amargo, que sofoca, nauseabundo. Y sólo su sombra parece mantenerme despierta en este camino que piso y del que no veo más que abismo.
Añoro el futuro porque lo he soñado empapelado de abrazos y sonrisas, porque sólo por su diseño (que es mío y no de otros) merece la pena. Lo añoro porque es lo único que me aporta la esperanza de creer en algo. De todo dudo hoy y de demasiado se arrepiente mi pasado. Y aún así los que importan, CREEN en mí; y el no entenderlo quema, el POR QUÉ abrasa y el no creerlo MATA silenciosamente ( y en silencio).
Sola. Menuda ironía. No lo estoy. Lo sé, y aún así es como me siento. La soledad no es una sola; es una plaga fecundada por un virus capaz de mutar en mil disfraces. La que a mi me invade reuslta que se viste de "incomprendida".
Harta estoy de discursos "pseudofeministas" a cerca de la capacidad y la originalidad de la independencia (mal entendida). Yo no hablo de dependencias, hablo de necesidades (vital o emocional, llámale como quieras). Discursos entonados ante el atril de la verdad absoluta; tú que jamás has pisado las arenas movedizas que sostienen mi existencia. Ven, si tienes valor, a decirle a mis lágrimas que son un capricho autocompasivo; ven y diles que es absurdo sentir pánico de no ser huella en nadie y sin embargo ser mapa de ellas.
Cansada de ser un "drama". Sólo pongo voz a los que también son tus miedos; lo único que hago es admitirlos y no esconderlos tras falsas autosuficiencias. Y no te equivoques, tampoco es utopía trasnochada retroalimentada de ideas ya olvidadas. No. Sabes que "SÓLO" anhelo lo mismo que tú y que todos; la diferencia está en que el único miedo que desconozco es el de admitir que lo tengo.
El miedo paraliza. Rasga y quema. Tanto que es capaz de pulir los pilares más robustos de uno mismo, incluida la sonrisa.
Lo digo bien alto porque no me avergüenza gritarlo y menos me preocupa desclogarme del movimiento "cool" autosuficiente de la corriente mayoritaria: ME SIENTO SOLA Y TENGO MIEDO A LA SOLEDAD de no compartir, de no discutir, de no besar, del sexo por el sexo para siempre, de no arropar, de no ser abrazada, de llorar siempre a solas, de hablarle a mi sombra cada vez que algo me emociona...
Qué ironía. Porque más allá de mí, no mucho más, sólo veo soledad en lo que me rodea; incluso en vosotros los abanderados. Día tras día, persona tras persona MIEDO Y SOLEDAD del peor tipo, el negado y la negada.
Posiblemente tengan razón y yo no sea más que una utópica...
-"...jajaja, eres una ingenua".
-"Seguramente; nunca dije que no lo fuera".
-(mirada compasiva) "Venga, que así se está genial. Que si estás así es porque quieres".
-(silencio)(sonrisa)(silencio)(silencio)...."Sí, claro.......(uff interior)tienes razón".
No es compasión lo que busco, tampoco es un problema al que busque solución.
Sólo son mis lágrimas, sólo es eso.
Me amparo en estas páginas intangibles y anónimamente entrecomilladas para escupir este aliento amargo, que sofoca, nauseabundo. Y sólo su sombra parece mantenerme despierta en este camino que piso y del que no veo más que abismo.
Añoro el futuro porque lo he soñado empapelado de abrazos y sonrisas, porque sólo por su diseño (que es mío y no de otros) merece la pena. Lo añoro porque es lo único que me aporta la esperanza de creer en algo. De todo dudo hoy y de demasiado se arrepiente mi pasado. Y aún así los que importan, CREEN en mí; y el no entenderlo quema, el POR QUÉ abrasa y el no creerlo MATA silenciosamente ( y en silencio).
Sola. Menuda ironía. No lo estoy. Lo sé, y aún así es como me siento. La soledad no es una sola; es una plaga fecundada por un virus capaz de mutar en mil disfraces. La que a mi me invade reuslta que se viste de "incomprendida".
Harta estoy de discursos "pseudofeministas" a cerca de la capacidad y la originalidad de la independencia (mal entendida). Yo no hablo de dependencias, hablo de necesidades (vital o emocional, llámale como quieras). Discursos entonados ante el atril de la verdad absoluta; tú que jamás has pisado las arenas movedizas que sostienen mi existencia. Ven, si tienes valor, a decirle a mis lágrimas que son un capricho autocompasivo; ven y diles que es absurdo sentir pánico de no ser huella en nadie y sin embargo ser mapa de ellas.
Cansada de ser un "drama". Sólo pongo voz a los que también son tus miedos; lo único que hago es admitirlos y no esconderlos tras falsas autosuficiencias. Y no te equivoques, tampoco es utopía trasnochada retroalimentada de ideas ya olvidadas. No. Sabes que "SÓLO" anhelo lo mismo que tú y que todos; la diferencia está en que el único miedo que desconozco es el de admitir que lo tengo.
El miedo paraliza. Rasga y quema. Tanto que es capaz de pulir los pilares más robustos de uno mismo, incluida la sonrisa.
Lo digo bien alto porque no me avergüenza gritarlo y menos me preocupa desclogarme del movimiento "cool" autosuficiente de la corriente mayoritaria: ME SIENTO SOLA Y TENGO MIEDO A LA SOLEDAD de no compartir, de no discutir, de no besar, del sexo por el sexo para siempre, de no arropar, de no ser abrazada, de llorar siempre a solas, de hablarle a mi sombra cada vez que algo me emociona...
Qué ironía. Porque más allá de mí, no mucho más, sólo veo soledad en lo que me rodea; incluso en vosotros los abanderados. Día tras día, persona tras persona MIEDO Y SOLEDAD del peor tipo, el negado y la negada.
Posiblemente tengan razón y yo no sea más que una utópica...
-"...jajaja, eres una ingenua".
-"Seguramente; nunca dije que no lo fuera".
-(mirada compasiva) "Venga, que así se está genial. Que si estás así es porque quieres".
-(silencio)(sonrisa)(silencio)(silencio)...."Sí, claro.......(uff interior)tienes razón".
No es compasión lo que busco, tampoco es un problema al que busque solución.
Sólo son mis lágrimas, sólo es eso.
03 octubre 2006
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