Quizás no hay tiempo
sin tiempo,
pues el tiempo muere
sin que ello implique
que el tiempo
lo sea.
Quizás no hay tiempo
sin tiempo,
pues el tiempo muere
sin que ello implique
que el tiempo
lo sea.
Uno cree que no se vende. Que por estar no se vende. No es cierto.
Utilizar la compañía del tiempo como trueque de dignidad es un engaño y por tanto una vendeta.
Añoro el día en que el autoengaño me libere de esta sensación de necesidad.
Pensé...
Acaso son ellos,
sus ojos,
las teclas
que amortizan
sus palabras.
No debería importarme,
menos enfocarme
y aun así ocurre
cada vez que ellos
secuestran las mías.
Y no es su silencio
el que oscurece,
es ese grito;
el que le desvela consciente.
Y precipita la despedida
y no duele el derecho a hacerlo,
lo hace la cabezonería
que construía lo contrario.
Y pienso...
Nunca debí volver a mirarte.
Pero quise.
Nunca mirarte.
Por ver incluso allá donde tú no la haces.
Dime que no escupes
a sabiendas de que tu aliento
es mi veneno.
Dime que hubo
acaso un día
sin trabas.
Que habrá uno al menos
en el que al abrir la puerta
no silbe tu angustia.
Uno al menos
en el que al abrirla
mires de frente.
Uno que pises
y otro que duela.
Que al menos uno
valga la pena.
(canción dedicada a la misma persona, la única capaz de cantar SIEMPRE la misma canción, y si no es esta, otra de los mismos)
Frase sustituta del más entrañable anónimo o de los comentarios pensados pero no firmados; palabras testimonio de tus paseos a solas pero conmigo. Intuyes o conoces el por qué de cada palabra nacida aquí y entiendes y financias el por qué de este aquí. Por eso, palabras................ (parole, parole...)............
Caminos: unos empezados, otros abandonados, algunos nos han llevado por direcciones opuestas; todos convergiendo en el más importante, más allá de cualquier obstáculo.
Fácil: muchas veces ni lo ha sido ni lo es. Lo sabemos. Tú eres tú, yo soy yo y alrededor todo lo demás.
Dificultades: varias. Desalientos, abandonos...huidas, todas mías, algunas tuyas. Has soportado mis miedos, te has desesperado con ellos...pero no lo has hecho conmigo.
Quiero (del verbo querer y todo lo que ello implica): que sepas que sé que tus críticas no son censura sino apoyo, que sabes cómo soy y que saberlo no es fácil.
Siento: los momentos en que mis miedos han provocado ausencias y sobretodo no haber sabido interpretar, creo, alguna que otra llamada de socorro.
Felicidad: verte feliz me hace feliz y me gustaría recordarte que a pesar de que mi utopía me empuja a analizarlo todo; soy feliz. Sabes mejor que nadie lo poco que necesito para serlo.
Soledad: cuando hablo de ella nunca olvides de cuál hablo; no te dejes engañar.
Entiendo: por qué preguntas o por qué llamas mil veces; mucho más cuando no lo haces; sobretodo entiendo que me entiendes más allá de las cabezonerías.
Quiero las dificultades por ser quien de construir caminos fáciles e infinitos. Siento y entiendo la soledad como el fruto de la felicidad de compartirlo.