23 abril 2007
Mi sueño tiene a su vez un sueño. Pero este sueño, mi sueño, nunca ha llegado a soñarlo. A veces por insomnio y otras muchas por pereza. ¿Y qué hace mi sueño si su sueño no le deja soñar? De momento mi sueño ha decidido seguir durmiendo. A veces por pereza y otras muchas por miedo a despertar borrando la posibilidad de que su sueño le sueñe.
Nosotros/Vosotros Tú y/o Yo
Qué decir si lo ve.
Qué explicar sin saberlo.
De qué avisar desconociendo el peligro.
De qué privar cuando no se tiene.
Por qué asustar cuando no ha llegado el miedo.
Por qué detener justo ahora que camina.
Para qué discutir a falta de conflicto.
Para qué sujetar ahora que vive.
Quiénes somos.
Quiénes para precipitar la herida.
Quiénes para dudar de lo que cree.
Sólo aquellos
que succionarán la resaca del miedo;
que recordarán quién es
sólo en caso de que la memoria falle.
No me digais no mientras para mí exista.
No me expliqueis lo que sólo yo entienda.
No me aviseis de lo que sólo podais intuir.
No me priveis de la conquista que es soñar.
No me asusteis ahora que todavía veo luz.
No me detengais ahora que no os acompaño.
No discutais antes de que sea necesario.
No me sujeteis ahora que sigo sin pedirlo.
Creo porque he elegido creer.
Dudo por y para seguir,
dudo por ser la duda quien me mueve.
Y sé quienes sois,
quienes nunca sobran,
nunca faltan,
sal de mis heridas.
Quienes aún entre tinieblas
sois quien de palpar luz entre mis cenizas.
21 abril 2007
11 abril 2007
De vuelta a casa...
...escapando, escapando, escapando, escapando...para poder volver.
09 abril 2007
Luces que se mueven. A derecha. A izquierda. Nerviosas, hirientes; heridas incluso. Luces buscando luces, ansiando el cénit del destello cegador; del que a penas deja ver a través de los dedos aterciopelados. Luces evitando apagarse tras el paso de los minutos. Luces abocadas a buscar luces. Luces. Negras, blancas... Todas luz de otra(s). Luz de luz. Emancipadas, serviles, coartadas...Luces en busca de orígenes. Otras queriendo serlo. Luces buscando serlo una vez más.
03 abril 2007
Aprendiendo (esperar).
Imaginando (te/me).
Asumiendo (silencios).
Inventando (consciente).
Atendiendo (inevitable).
Intentando (desentrañar).
Amordazando ( mis manos).
Inutilizando (voluntad).
Ansiando (mutar).
Instigando (miedo).
Amparando (rechazo).
Impidiendo (llegar).
Aspirando (luz).
Incapacitando (oscuridad).
Asiendo (claroscuro).
Irrigando (porque existe; existe).
Asfixiando (trincheras).
Inculcando (respetos).
Aboliendo (sobreentendido).
Imprimiendo (justicia).
Amortiguando( desidia).
Irrumpiendo (de nuevo).
Absolviendo (pecados).
Implicando (penas).
23 marzo 2007
Not yet leaving, but returning
En el fondo de esa mirada hay algo más que yo en su final; estás tú recordándome que en su principio sigues tú.
19 marzo 2007
18 marzo 2007
Puertas(III)
14 marzo 2007
¿Ventana o espejo?
Un susurro se acercaba...

11 marzo 2007
Paragüas(I)
Si. Si ya lo sé. Un paragüas no es más que un utensilio portátil para resguardarse de la lluvia, compuesto de un bastón y un varillaje cubierto por una tela que puede extenderse o plegarse. Pero ayer me robaron el paragüas. Ayer me robaron el paragüas y lloré.
No. No lo sabía. Dice la RAE que un paragüas es también toda aquella persona o cosa que sirven de amparo o protección. No, no lo sabía.
Sólo sé que ayer me robaron el paragüas. Me lo robaron y lloré.
07 marzo 2007
Si y sólo si.
Voy, tú crees que vengo.
No busco venganza.
Vengo, tú crees que voy.
No te busco.
Vuelvo, tú crees que encuentro.
No evito.
Hablo, tú crees que ironizo.
No espero respuesta.
Callo, tú crees que odio.
No pierdo nada.
Respuestas si hablo, pierdo si callo, evitarlo si marcho,
encontraré al volver, buscarás si vengo y si voy, venganza.
No, si y sólo si,
NO.
02 marzo 2007
Marchando una de sonrisas!
(...y surge una canción de la nada, del olvido...y sin saber por qué, te hace sonreir...)
Hoy ha sido uno de esos días en los que te levantas recordando las palabras del hombre del tiempo: "Un nuevo sistema frontal se acerca a Galicia. Los cielos estarán muy nublados con precipitaciones débiles, las temperaturas mínimas experimentarán un ligero ascenso. Los vientos soplarán por el noroeste. En el resto de la península cielos despejados..."Menuda novedad, piensas; la de minutos de parrilla que se ahorrarían sólo con decir: "nos remitimos a lo dicho ayer, y antes de ayer y antes de antes de ayer..." Ropa a prueba de agua, quinto paragüas a estrenar en lo que llevamos de estación y preparada para surcar las calles, será uno de estos días en los que dudas de si se lucha contra los elementos o contra uno mismo.
Sales, cierras la puerta, empiezas a caminar y tú, que odias setirte marinero en tierra, no sientes la necesidad de izar vela, decides sin saber muy bien cómo ni por qué aprovechar la estela del resto. Caminas sintiéndote amparada por el único hueco que han dejado las nubes y una sonrisa repentina conquista tu boca. Ha aparecido sin motivo aparente, así que evitas preguntar y te enchufas lo que hoy pude ser banda sonora y el resto del año barrera de sonidos. Tú, que a menudo evitas la mirada del que se cruza, tú, que a menudo concentras todo tu esfuerzo en llegar a destino en el menor tiempo posible sin perder detalle del suelo; tú, hoy, te sientes diferente y un hilo infinito imaginario ha traspasado las fibras de tu paragüas manteniendo constante la máxima distancia posible entre tu cabeza y tus pies. Mientras todo esto sucede tu sonrisa más allá de desdibujarse parece haber invadido todo tu rostro.
Y avanzas. Avanzas sintiéndote consciente de tu rutina y no eslabón de lo cotidiano. Empieza el espectáculo. Descubres el cartel de ese curso de guión que siempre soñaste poder hacer, unos pasos a la derecha una tienda que tiene muy buena pinta, dos hacia delante un niño que camina orgulloso con una cometa en la mano. A la izquierda dos ancianos dándose un beso y justo cuando te giras, en tus narices, el cartel del concierto por el que llevas esperando tanto tiempo.
Primera parada. Te abrazas al semáforo y sientes que un tímido impulso que cosquillea en tu rodilla empieza a conquistar todo tu cuerpo hasta que te das cuenta, bajo la mirada del que espera contigo en dirección opuesta, de que estás bailando. Lejos de avergonzarte, le sonríes abiertamente. Lejos de ignorarte, incrédulo, poseído, te responde con otra. Y te sientes feliz, inmensa por habérsela arrancado. Quieres más. Verde y viento en popa a toda vela. Te sientes ligera y pareces caminar acunada por los impulsos del viento que empuja tus pies. Y saludas. Saludas a todo el mundo con tu nueva sonrisa. Muchos no ven más allá de sí mismos, otros te confunden con el asfalto...pero te guardas en el bolsillo todas las correspondidas: las espontáneas, las que se sintieron obligadas, las despistadas, las desconcertadas, las conciliadoras, las agradecidas...todas, sonrisas.
Porque hoy eres libre, de cadenas, de prejuicios, de complejos; pero existe la más que segura posibilidad de que mañana te olvides o de que el cielo vuelva a pisarte la cabeza y será el momento de abrir la cremallera de ese bolsillo y devolverles la sonrisa regalada.
28 febrero 2007
Huesos
20 febrero 2007
¿Quién habita mi silencio?

"....hey now now, we're goin' down down,and we ride the bus there and pay the bus fare,or we find a new reason, a new way of living,and we breathe it in and try to dream again..."
El silencio ha ocupado siempre una parte fundamental de mi rutina;por buscado, por necesario, por volumen de ocupación, por ser parte de mi lenguaje. Prefiero una mirada o un silencio a una palabra mal pronunciada, una palabra que corra el riesgo de ser malinterpretada por no haber sido madurada lo suficiente. También existió el silencio por vergüenza...Otras muchas por miedo...
Ahora ya sólo existen los primeros, sólo aquellos que conforman parte de mis rasgos. Esta vez no será diferente. No más palabras.
Una imagen...
Decenas de sonidos y pausas...
Bastan....
quién?
El sonido...
Gritan de nuevo...
15 febrero 2007
05 febrero 2007
Otro fin. Un nuevo comienzo...
Duele apagar una ilusión que costó tanto dejar crecer...pero sólo hoy dejaré de ver más allá...
03 febrero 2007
Degradación de colores de una ilusión

Es un proceso curioso. Como cuando estrenas unos zapatos, los que sabes que van a ser tus zapatos favoritos. Los compras y los primeros días los cuidas con mimo, te da hasta pudor enseñarlos. Los pruebas y repruebas en casa y tienes un miedo espantoso de sacarlos a la calle. Estos no están hechos para el asfalto, piensas. Pasan los días y finalmente lo pisan. Y te sientes orgullosa de tus pies, de cómo avanzan, de su soltura, una soltura que contagia al resto de tu cuerpo. Y sonríes, porque te gusta cómo caminan tus zapatos nuevos, porque la vida ese día tiene un sabor diferente. Están resplandecientes. Hoy, ese detalle es capaz de hacerte sonreir sin motivo aparente. Un buen día llega el primer pisotón, un tropiezo o tu primer despiste...la primera mancha. Un disgusto. No parecen los mismos. Los miras mejor y percibes que quizás esa mancha no sea tan fea, que incluso les da un toque de personalidad. Y esa misma justificación para el resto de manchas que preceden a esa primera. Así hasta ese día de resaca en el que te das cuenta de la urgencia de su ingreso en lavadora. Ya no son los mismos. Han perdido su chispa, tienen marcas, rastros, cicatrices...se han apagado. Antes eran blancos, hoy son grises, y aunque les tienes cariño...sabes que tarde o temprano tendrás que deshacerte de ellos. Ya no sólo por las manchas, sino por ese roto gigantesco que amenaza con seguir creciendo.


